¿Cómo gestionar la diversidad generacional en tu organización?

Así puedes hacer frente al
panorama laboral actual

Aunque mucho se habla de aquello que caracteriza a un buen líder, pocas veces nos detenemos a analizar aquellos aspectos que echan por la borda este nombramiento. En este sentido, un estudio reciente de la consultora Gallup menciona que el 70% de la falta de compromiso del equipo “está determinada únicamente por el jefe”, lo que enciende las alertas sobre qué es lo que está fallando en materia de liderazgo.

  1. Miedo al cambio. No hay nada peor en el mundo del trabajo que hacer las cosas siempre del mismo modo por temor al cambio. Los líderes que siguen esta tónica están destinados al fracaso personal y de sus equipos.
  2. Incapacidad para tomar decisiones. La toma de decisiones es una tarea cotidiana en puestos de liderazgo. Cuando el líder no toma decisiones por cuenta propia, vacila o las posterga lo más seguro es que lleve a pique muchos proyectos, su carrera y, por supuesto, a sus colaboradores.
  3. Pretender saberlo todo. Quien pretende tener todas las respuestas, no permite consejos o aniquila la iniciativa de los demás sin duda es un mal líder. Adoptar esta actitud resta autoridad y respeto, al tiempo que afecta el ánimo del equipo.
  4. Ser workaholic. Ser el primero en llegar y el último en irse no habla de un buen líder, sino de falta de organización y equilibrio. Tener esta dinámica merma el ánimo de los demás bajo la premisa de que deben hacer lo mismo.
  5. Mantener un perfil bajo. ¿Cuándo se ha visto que un líder deba quedarse ‘guardado’ en la oficina? Un verdadero líder es visible, conoce a sus colaboradores, intercambia ideas con ellos y se involucra con las demás áreas.
  6. Ser inflexible. Ser demasiado rígido con las personas y con sus resultados, solo habla de intolerancia. El mundo de los negocios requiere ser lo suficientemente maleables para adaptarse a los cambios que pueden surgir.
  7. Asumir como propios los resultados de otros. Tomar crédito por el trabajo que hizo el equipo, ignorar su participación en el logro y asumir que se es el máximo protagonista de la historia es un error que merma el compromiso y productividad de los colaboradores. Un buen líder otorga crédito a los demás.
  8. Descuidar a los colaboradores. No procurar un ambiente de trabajo adecuado, no velar por su capacitación o porque tengan las herramientas necesarias para su labor es evidencia de un mal liderazgo. Después de la pandemia, uno de cada dos empleados dice que sus carreras se han estancado o incluso han retrocedido.
  9. No ser humilde. La humildad y la gratitud son claves. Hablan de un individuo equilibrado que es capaz de reconocer sus errores y agradecer a los demás.

Una forma de reconocer a los colaboradores y de apuntalar el liderazgo consiste en dotarlos de herramientas para el trabajo. Una de ellas es Minutas Teams, de BeCloud, una solución en la nube dentro de Microsoft Teams que es ideal para llevar un registro detallado de las reuniones que realizas en Teams.

Esta solución permite monitorear los avances de tus colaboradores, así como capturar, organizar, jerarquizar, consultar y supervisar toda la información, acuerdos y puntos de interés que se desprenden de las reuniones, ya sean presenciales o remotas.

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